Lo posible

July 11, 2007

A veces te enfrentas justamente a lo que muchos llamamos lo imposible. Por ejemplo, una tos crónica te lleva al doctor, quien te diagnostica problemas intestinales. No le crees porque consideras que la tos y el reflujo son dos universos apartadísimos entre sí. Y además sospechas que el doctor es, antes que doctor, un voraz comerciante de medicamentos y tratamientos. Y no.

Resulta que el cuerpo es demasiado complejo: el reflujo tiene, después de todo, una facunda relación con problemas bronquiales. El doctor, en este caso, no mintió. Lo imposible se volvió posible.

Lo imposible a veces es más barato. Pero lo posible es siempre más sano.