Dice Dulce María González:

September 4, 2007

(…) escribir es una forma de vida. Eso incluye el encerramiento enfermizo, la actitud antisocial y el robo de horas a la jornada de trabajo. Es una forma de vida porque todo lo que pasa en la vida no es importante, sino solamente un punto de partida para escribir algo, o una acumulación de datos y experiencias, etc. Una se pierde la vida. Entonces tenemos que es una forma de NO vida. Espantosa, tormentosa y estúpida. Pero no hay remedio, no hay cura. Y una se siente tan feliz, tan satisfecha. Qué contradicciones…

Sobre Haruki Murakami

Cuenta la leyenda que Haruki Murakami (Kioto, Japón, 1949) decidió convertirse en escritor una tarde de 1978, en Tokio, mientras asistía a un partido de beisbol cerveza en mano. Apasionado de la novela norteamericana a pesar de que su madre enseñaba literatura japonesa, se creía sin ningún talento como escritor y se conformaba con vivir su otra pasión, el jazz, en su club nocturno, pero al escuchar cómo el bate de un jugador golpeaba la pelota sintió que había llegado el momento de lanzarse. “Fue un momento de plenitud, de felicidad. Cogí la pluma y me convertí en escritor”.