Lo que hay que evitar en literatura

October 18, 2007

(Tomado de "El hombre que comía diccionarios") 

1. Las curiosidades y paradojas psicológicas: homicidas por benevolencia, suicidios por contento.

2. Las interpretaciones sorprendentes de ciertos libros y personajes. La misoginia de Don Juan, etcétera.

3. Parejas de personajes cuya disimilitud es demasiado evidente: Don Quijote y Sancho, Sherlock Holmes y Watson.

4. Novelas con héroes en pareja, como Bouvard y Pécuchet. Si el autor aventura una observación para un personaje, inventará una simétrica para el otro.

5. Personajes diferenciados por manías, como los de Dickens.

6. Novedades o sorpresas: a los lectores civilizados no les divierte la descortesía de la sorpresa.

7. Juegos vanidosos con el tiempo y con el espacio: Faulkner, Borges, etcétera.

8. El descubrimiento en una novela de que el auténtico protagonista es la pampa, la selva virgen, el mar, la lluvia o la plusvalía.

9. Poemas, situaciones o personajes con los que el lector podría - ¡Dios nos libre!- identificarse.

10. Frases que podrían convertirse en proverbios o alcanzar la fama; son incompatibles con un libro coherente.

11. Personajes que pueden convertirse en mitos.

12. La enumeración caótica.

13. La riqueza de vocabulario. Los sinónimos. Todo afán de precisión.

14. Las descripciones vívidas, mundos llenos de ricos detalles físicos. Véase Faulkner.

15. Fondos, ambientes, climas. Calor tropical, borracheras, la radio, frases que se repiten como un estribillo.

16. Principios y finales meteorológicos. Coincidencias meteorológicas y anímicas. Le vent se lève!… Il faut tenter de vivre!

17. Metáforas en general. En particular, visuales; más particularmente agrícolas, navales, bancarias. Véase Proust.

18. Todo antropomorfismo.

19. Novelas en que la trama guarda algún paralelismo con otro libro. Ulises y la Odisea.

20. Libros que fingen ser menús, álbumes, itinerarios, programas de conciertos.

21. Cualquier cosa que pueda inspirar ilustraciones. Cualquier cosa que pueda inspirar una película.

22. Lo extemporáneo: escenas hogareñas en novelas policiacas, escenas dramáticas en diálogos filosóficos.

23. La expectativa. Lo patético y lo erótico en novelas de amor. Enigmas y crímenes en novelas policiacas. Fantasmas en novelas fantásticas.

24. La vanidad, la modestia, la pederastia, la ausencia de pederastia, el suicidio.