De Eco
Do you care if people read your novels 100 years from now?
If somebody writes a book and doesn’t care for the survival of that book, he’s an imbecile.
Do you care if people read your novels 100 years from now?
If somebody writes a book and doesn’t care for the survival of that book, he’s an imbecile.
Platón: Si supieras adular al rey, no tendrías que comer lentejas.
Diógenes: Si supieras comer lentejas, no tendrías que adular al rey.
Todas las formas de usar el lenguaje que conocemos constituyen una forma, y la poesía es la otra. Cuando se usa esa otra manera no para decir, sino para escuchar; no para expresarme yo personalmente, sino para que lo inexpresable se pueda encarnar en un artefacto de palabras mediante mi trabajo, entonces podemos comenzar a sospechar la existencia de la poesía.
Una brevísima reflexión
(Traído de De Koalas y Pornografía)
El Universo está hecho de historias, no de átomos.
Escribir es corregir la vida, es la única cosa que nos protege de las heridas y los golpes que da la vida.
[Me lo traje del blog Ombloguismo]
Aquellos que experimentan, aprenden a vivir; los que no, escriben.
(Tomado del sitio de JSHM)
Hubiera deseado invertir más tiempo de mi vida en la poesía. Y no es porque lamente haber perdido las verdades que son imposibles de frasear en prosa. No hay tales verdades; no hay nada sobre la muerte que Swinburne y Landor supieran y que escapara a Epicuro o a Heidegger. … Las culturas con vocabularios más ricos son más plenamente humanas–más alejadas de las bestias–que aquellas con vocabularios más pobres; los hombres y las mujeres son más plenamente humanos cuando sus memorias están ampliamente provistas de versos.
Estados Unidos ya no es un país, sino una marca. Las empresas multinacionales han conseguido imponerse en un sistema legal que ya sólo existe para facilitar sus operaciones. Desde esta posición de dominio absoluto, las corporaciones se han lanzado al proyecto no sólo de controlar el poder y el dinero, sino las mentes de todos.
A través de una publicidad que ya no vende productos, sino estilos de vida, y que se reproduce en todos los rincones de nuestra existencia, las multinacionales pretenden ocupar nuestro espacio mental hasta el punto de que ya no tengamos capacidad de decisión autónoma.
De la misma forma que luchamos para salvar el planeta de la contaminación ambiental, Kalle Lasn, fundador de la revista Adbusters, ha iniciado una cruzada para denunciar la contaminación de nuestro espacio mental utilizando el sabotaje cultural, la contrapublicidad y la manipulación de memes.
Un libro imprescindible para conocer los orígenes del grupo contrapublicitario más importante e influyente del mundo.
Ciudades invisibles es una obra evidente, nítida, casi tangible. El título podría pasar por irónico: lo es.
Es otro ejemplo, acaso de los mejor logrados, de la sospechosa vecindad entre la literatura y la filosofía. Las Ciudades Invisibles no se reduce a dar cuenta de las posibilidades imaginarias, que son naturalmente inagotables, del espacio colonizado por nuestra especie; podría decirse que es otra forma de comprender la colonización simbólica de lo imaginario.
El libro es el discurso que surge de la inspección arqueológica de la imaginación, es decir, de una crónica imposible. Es la metafísica del espacio. Recuerda a Heiddeger pero también a Borges. En Ciudades Invisibles la literatura emprende una cruzada filosófica por el saber de lo fantástico.
La ventaja del escritor sobre el resto de los mortales es un curioso afán por construir su propia prisión.
Comentario al margen: desconocía la existencia de la editorial El libertino erudito. Supe de ésta al dar con un libro extraordinario: La disimulación honesta, de Torquato Accetto.
Ando entregado a la lectura de ese libro y, acompasada por las circunstancias de la vida, del imprescindible Ciudades invisibles, de Calvino.