De Sarah Boxer
La mayoría de los bloggers no escribe mucho que digamos. Son más bien empresarios, curadores o redactores recogiendo cosas que encuentran en línea, cayendo ocasionalmente en un titular gracioso o agregando un comentario sarcástico (léase irritable y chismoso). Algunas veces, lo único original que puede uno leer en un blog es el equivalente a “Lean esto… Echen un vistazo… Pero, en serio, esto es inaceptable… ¿Pueden creer esto?”.











